Después de una extracción conviene comer alimentos fríos o templados, blandos y que no obliguen a masticar con fuerza. Durante las primeras 24 horas, mejor cremas, yogur, puré o natillas. A partir del tercer o cuarto día se va ampliando la dieta, y hacia la semana la mayoría de la gente come casi con normalidad. Lo vemos paso a paso.
Por qué importa tanto lo que comes
Tras sacar un diente o una muela, en el hueco se forma un coágulo de sangre. Es la primera fase de la cicatrización y, básicamente, el «apósito» natural de la herida. Si se desprende, el hueso queda expuesto y aparece la llamada alveolitis, que duele bastante más de lo esperable.
La comida influye de forma directa: un alimento muy caliente, duro o con semillitas puede mover ese coágulo o meterse en la herida. Por eso no hace falta comer perfecto, solo evitar unas cuantas cosas durante unos días.
Las primeras horas: lo justo y sin prisa
Mientras dure la anestesia, que suele ser de dos a cuatro horas, no comas. Con la boca dormida es fácil morderse el labio o la mejilla sin darse cuenta. Cuando notes que vuelve la sensibilidad, empieza por algo líquido o semilíquido y a temperatura ambiente o fría.
Funcionan bien el yogur natural, los batidos tomados con cuchara, las natillas, el gazpacho suave o una crema de verduras tibia. Una cosa que repetimos mucho en consulta: nada de pajita. La succión puede arrastrar el coágulo.
Qué comer día a día tras la extracción
Día 1 y día 2: blando, frío y sin calor
El primer día y el segundo, la regla es sencilla. Todo lo que sea cremoso y no queme.
- Purés de verdura o patata, bien templados.
- Huevo revuelto muy cuajado y blando, o tortilla francesa tierna.
- Helado de crema (sin trozos de frutos secos ni galleta) y gelatinas.
- Compota de manzana, plátano muy maduro triturado, aguacate.
- Caldos sin grasa, tibios.
Los helados vienen bien porque el frío alivia algo la inflamación, pero no hace falta abusar. Con un par de bolas al día basta.
Ojo con el café y el té muy calientes. El calor dilata los vasos sanguíneos y puede reactivar el sangrado leve del principio. Mejor esperar a que se atempere.
Día 3 y día 4: empiezas a masticar con cuidado
Si la zona está tranquila, sin dolor intenso, puedes introducir texturas que se deshagan solas con poco esfuerzo. Pasta bien cocida, arroz blanco pastoso, pescado blanco al vapor o a la plancha tierno (merluza, lenguado), tortilla, jamón cocido picado, verduras muy hervidas.
Mastica por el lado contrario al de la extracción. Parece obvio, pero con el hambre acumulada se olvida a la tercera cucharada.
Consejo: prepara antes de la cita. Deja hechas cremas y purés, compra yogures y ten el congelador con algo tierno. Después de una cirugía nadie tiene ganas de cocinar.
De la primera semana a la normalidad
Entre el día 5 y el 7 muchas personas ya toleran carne tierna, bocadillos blandos o fruta cortada pequeña. Aun así, sigue evitando por una temporada lo que se rompe en fragmentos pequeños: pan tostado muy crujiente, frutos secos, palomitas, pipas, patatas fritas de bolsa, galletas duras.
Es que esos trocitos son los que se cuelan en el alveolo. Y tampoco son agradables de sacar con un enjuague suave.
El tiempo exacto cambia según el caso. Una extracción sencilla de un incisivo no se parece a la de una muela del juicio incluida, que implica cirugía, puntos y más inflamación. En ese segundo caso puede tocar mantener la dieta blanda unos días más. Tu dentista te dirá cuándo retirar los puntos y cuándo puedes ampliar la dieta.
Lo que conviene evitar, con sus razones
Además de lo caliente y lo duro, hay tres cosas que solemos recomendar dejar de lado unos días:
- Alcohol: interfiere con la medicación y con la cicatrización.
- Tabaco: retrasa la curación y aumenta el riesgo de alveolitis. Si puedes aguantar más de 72 horas sin fumar, mejor todavía.
- Comidas muy picantes o ácidas (cítricos, tomate crudo, vinagre), que irritan la herida.
Las bebidas gaseosas no son un problema grave, pero a muchas personas les molestan las burbujitas en los primeros días. Agua sin gas, sin más.
Cómo comer cuando tienes una prótesis o vas a ponerte un implante
Si la extracción forma parte de un plan mayor, por ejemplo colocar un implante después, la alimentación sigue la misma lógica, aunque cada caso tiene sus matices. Puedes leer más sobre ello en nuestro artículo sobre si hace falta reposo tras un implante dental.
Cuándo avisar a la clínica
Un poco de molestia y algo de inflamación los primeros días entran en lo normal. Conviene llamar si el dolor aumenta en lugar de bajar a partir del tercer día, si hay mal sabor o mal olor persistente, si aparece fiebre o si el sangrado no cede tras presionar con una gasa limpia durante unos 30 minutos. Si te ocurre de madrugada o en fin de semana, consulta qué hacer ante una urgencia dental.
La normativa y las guías generales de salud bucodental, como las que publica el Consejo General de Dentistas de España, insisten en lo mismo: seguir las indicaciones de tu dentista es lo que mejor protege la cicatrización.
Una extracción programada con tranquilidad en Poblenou (Barcelona)
Saber qué vas a comer cada día quita bastante ansiedad antes de la cita. En nuestra consulta de cirugía oral en Poblenou te explicamos antes de la intervención cómo será tu recuperación y adaptamos las pautas a tu caso. Si tienes una extracción próxima y quieres resolver dudas, escríbenos o pide cita y lo vemos con calma.